George Grosz: “Mi obra debe ser fusil y sable”

Por Carlos Sangiovanni

En días aciagos como los actuales, cuando las trompetas de guerra resuenan en todo el planeta sopladas por los jinetes armamentistas (a quienes solo les importa el poder y la riqueza material), viene a mi recordación la obra de George Grosz, artista alemán que odió visceralmente toda la parafernalia militar, a los políticos y jueces corruptos, al empresariado envilecido, explotador y usurero quienes, como garrapatas, se alimentaban de un proletariado que despertaba de los días oscuros de la Primera Guerra Mundial. Seguir leyendo “George Grosz: “Mi obra debe ser fusil y sable””

Matisse: Engendrar la vida en las entrañas del color

Por Carlos Sangiovanni
traga-espadas-matisse
Matisse: “Traga espada”

En una de mis visitas a México, y de manera específica al Museo Rufino Tamayo del D.F., tuve la magnífica oportunidad de poder deleitarme contemplando el conjunto de obras reunidas en el portafolio, o libro de artista, llamado “Jazz”, del inmenso Henry Matisse (1869-1954, Francia); el astro más brillante del “fauvismo”, el que permaneció durante toda su vida leal a los principios que le dieron inicio.

Es legendaria la noche de 1905, en la que un crítico de arte llegó al “Salón de Otoño”, que se efectuaba en París, y en uno de los salones donde se colgaban las obras de un grupo de innovadores artistas “profirió, con aviesa sorna, al ver un pequeño y clásico busto que aparecía entre las insólitas composiciones, y cromáticamente escandalosos cuadros : –“Donatello entre las fieras”. Desde ese momento se les bautizó como “fauves” (fieras o salvajes), a este particular grupo de expositores, que proclamaban la hegemonía del color como principio cardinal de la composición en el espacio creativo. El color, como materia prima no solo para la transformación formal de la obra artística, sino para el logro de la explosión cromática que se desparramaba por el lienzo, en donde la alteración de patrones representacionales comunes hasta ese momento, eran suplantados por disposiciones de colores llamativos, complementarios; en donde el cielo podía ser violáceo intenso, las paredes verdes y contrastantes, con una roja desnudez femenina. Seguir leyendo “Matisse: Engendrar la vida en las entrañas del color”

Los murales de los “Sábados Poéticos del Conde peatonal”.

Por Carlos Sangiovanni

La cita obligada de cada sábado en las tardes, a finales de los ochenta, era el encuentro poético en la calle El Conde. Silvano Lora,  cual chaman caribeño, poseía el encantamiento de crear en la esquina donde confluyen las calles Arzobispo Meriño y Conde, a un costado del vetusto Palacio Consistorial, un improvisado escenario con tela de gran formato, mural de fondo en donde creadores visuales convocados por el anfitrión, plasmarían sus universos mientras poetas, músicos, o cantautores, deleitaban con su arte al publico que allí se daba cita. Seguir leyendo “Los murales de los “Sábados Poéticos del Conde peatonal”.”

Adolf Hitler: Del lienzo a la bestia.

Por Carlos Sangiovanni
Paisaje. Hitler
Adolf Hitler: Paisaje

Si Hitler no hubiera sido descalificado para ingresar a la Academia de Arte, en Viena (1907), el curso de la historia pudiera haber sido otro. El efecto devastador que tuvo sobre el joven pintor este rechazo fue perdurable; como marca indeleble sobre su conciencia arrastro el pesado lastre mientras seguía considerándose artista, ejerciendo el oficio, pintando estampas que vendía en las calles para sobrevivir.

Durante la primera guerra mundial, desde las trincheras siguió dibujando de forma incansable escenas propias de las circunstancias bélicas.

El espacio de tiempo de consternación y desidia mientras vivía miserablemente en el hospedaje para hombres, y los horrores de esa primera conflagración mundial, quizás fueron las circunstancias que conectaron la amarga introversión, que culminan con una mutación de artista inocuo y bohemio, en la oscura bestia en que se convirtió. Seguir leyendo “Adolf Hitler: Del lienzo a la bestia.”