arte digital

Diálogo con la IA DeepSeek

TRAZOS DE ARTE. Por Carlos Sangiovanni

La inteligencia artificial (IA) se ha estado utilizando ya hace bastante tiempo en numerosas aplicaciones y programas informáticos. Se hizo más visible a partir de la puesta en escena de CHAT GPT, que permitió «democratizar» procesos tecnológicos que eran más visibles a los privilegiados de las tecnologías informáticas. Posteriormente, estas inteligencias artificiales generativas se multiplicaron y se han hecho más frecuentes en varias APPs, que permiten la facilitación de actividades que solo podían ser realizadas por humanos. DeepSeek es una de estas aplicaciones de IA, creada por los chinos, que tiene la particularidad de ser un software libre potente, sin costos para los usuarios, con la cual hemos desarrollado este pequeño diálogo para los amigos que nos siguen.

Carlos Sangiovanni. Con la irrupción de la IA como herramienta en los procesos creativos de las Artes Visuales, ¿consideras que puede llegar un momento en que los humanos sean sustituidos en ellas?

DeepSeek. La integración de la inteligencia artificial (IA) en las artes visuales es un fenómeno fascinante y complejo, pero la idea de que los humanos sean «sustituidos» por completo en este ámbito es poco probable, al menos en el sentido absoluto de la palabra. La IA actual funciona como una herramienta que amplifica, acelera o diversifica el proceso creativo humano. 

Por ejemplo, algoritmos como DALL-E, MidJourney o Stable Diffusion permiten generar imágenes en segundos basadas en indicaciones textuales, pero dependen de datos preexistentes (obras humanas) y de la dirección de un usuario que define la intención artística. El rol del artista se transforma: en lugar de ser solo un ejecutor técnico, se convierte en un curador, un director o un innovador conceptual que guía y reinterpreta los resultados de la IA.

Carlos Sangiovanni. Estamos conscientes de que el arte no es solo técnica o estética; está profundamente ligado a la experiencia humana: emociones, contexto cultural, historias personales y cuestionamientos filosóficos. A esto tenemos que sumarle la necesaria originalidad que debe prevalecer y que con el uso de la IA como herramienta pudiera ser cuestionada. Qué opinas sobre esto?

DeepSeek. Ciertamente. Una obra creada por un humano lleva consigo una narrativa única, una intención subjetiva y una conexión emocional que, hasta ahora, la IA no puede replicar de manera auténtica. Por ejemplo, el «arte procesual» (como el de Yayoi Kusama o Banksy) depende de la biografía del artista y su interacción con el mundo, algo difícil de sintetizar algorítmicamente.

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Yayoi Kusama. Todo el amor eterno que tengo por las calabazas.

Aunque la IA puede generar obras novedosas, su «originalidad» sigue siendo cuestionada, ya que se basa en recombinar patrones aprendidos de millones de imágenes existentes. Además, la autoría en el arte implica responsabilidad ética y legal (derechos de autor, plagio), un terreno aún inexplorado en el caso de las obras generadas por IA. Esto podría limitar su aceptación en ámbitos donde la autoría humana es esencial, como en galerías de arte o subastas de prestigio.

Si bien la IA democratiza la creación visual, también podría generar una saturación de estilos similares (al estar entrenada en datasets masivos pero finitos). Los artistas humanos, en cambio, suelen buscar romper con lo establecido, explorar lo marginal o lo experimental. La diversidad cultural y las voces menos representadas podrían diluirse si la IA domina ciertos espacios creativos, aunque también podría ocurrir lo contrario si se usan modelos más inclusivos.

Carlos Sangiovanni. Como ya bien has planteado, la poca probabilidad de la sustitución humana, estableciendo el rol de la IA como herramienta que puede potenciar el proceso de creación que realizan los artistas, ¿de qué forma inédita pudieran incidir en nuevos contextos expresivos?

DeepSeek. En lugar de sustituir, la IA podría crear nuevas disciplinas híbridas. Por ejemplo:  

**Arte aumentado**: Artistas que usan IA para explorar formas imposibles manualmente (ejemplo: Refik Anadol).  

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Refik Anadol. In Situ

**Crítica algorítmica**: Analizar cómo la IA interpreta el arte humano y viceversa.  

– **Activismo artístico**: Usar la IA para cuestionar su propio impacto en la sociedad (como hace el artista Ian Cheng con sus simulaciones).  Casos como el de Jason Allen, quien ganó un concurso de arte con una obra creada usando MidJourney, generaron debates intensos. Muchos argumentaron que su victoria era injusta, mientras otros la celebraron como evolución natural del arte. Esto refleja una tensión entre innovación y tradición, pero no implica la desaparición del artista humano, sino una redefinición de sus límites.

Es improbable que los humanos sean sustituidos en las artes visuales, pero sí es seguro que el rol del artista evolucionará. La IA desafiará nociones como autoría, originalidad y valor estético, pero también abrirá oportunidades para formas inéditas de expresión. El arte seguirá siendo, en esencia, un reflejo de lo humano: nuestra capacidad para cuestionar, emocionar y dar sentido al mundo. La clave estará en cómo equilibramos la tecnología con la ética, la diversidad y la preservación de las narrativas humanas.

Carlos Sangiovanni. Creo, como bien expresa de la improbabilidad de esta sustitución. Pero ese uso de la IA en el proceso de la materialización de una idea preconcebida, que al ser materializada incorpora datas almacenadas de otras imágenes visuales, no invalida éticamente los resultados que se han logrado en esa «nueva creación».

DeepSeek. Tu reflexión toca un punto crucial en el debate ético y filosófico alrededor del arte generado con IA: **la tensión entre la originalidad autoral y el uso de datos preexistentes**. Este dilema no invalida automáticamente los resultados creativos, pero sí exige un análisis profundo sobre que consideramos «válido» o «legítimo» en el arte. Aquí desgloso algunas aristas clave para abordar tu pregunta:

 1. **El dilema ético de los datos entrenados**  

La IA genera imágenes basándose en millones de obras creadas por humanos, muchas de ellas protegidas por derechos de autor o vinculadas a artistas que no han dado su consentimiento explícito para su uso. Esto plantea cuestiones como:  

– **¿Es ético usar obras ajenas sin compensación o reconocimiento?**  

  – Ejemplo: Si un modelo de IA se entrena con el estilo de un artista vivo (digamos, Picasso o una ilustradora contemporánea), ¿se está explotando su trabajo sin permiso?  

– **¿Hasta qué punto la recombinación algorítmica es «plagio» o «inspiración»?**  

  – La cultura humana siempre ha sido iterativa (el arte se basa en influencias previas), pero la escala y la automatización de la IA amplifican este fenómeno hasta límites inéditos.

2. **Originalidad vs. Derivación**  

**Argumento a favor de la originalidad**:  

  Aunque la IA combine elementos existentes, la selección, edición y contexto conceptual de la obra final suele depender de un humano. Por ejemplo, un artista que usa IA para explorar una metáfora visual sobre la identidad está aportando una narrativa única, incluso si las texturas o formas son derivadas de un dataset.  

**Argumento crítico**:  

  Si la IA solo replica patrones estadísticos (sin comprensión semántica o emocional), ¿puede haber verdadera innovación? Algunos puristas sostienen que sin intencionalidad humana consciente, el resultado es mera «simulación de arte».

 3. **¿Quién es el autor? ¿La IA, el usuario, o los artistas previos?**  

La ambigüedad en la autoría genera conflictos éticos y legales:  

 **Caso 1**: Jason Allen, al ganar un concurso con *MidJourney*, declaró ser el autor porque eligió los prompts y ajustó la imagen. Los críticos, sin embargo, argumentaron que el mérito pertenecía parcialmente a los miles de artistas cuyas obras entrenaron al modelo.  

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Jason Allen. Théâtre D´ opera Spatial

 **Caso 2**: En 2023, Getty Images demandó a Stability AI por usar ilegalmente sus fotografías para entrenar Stable Diffusion. Aquí, la ética se cruza con la ley: ¿quién posee los «fragmentos» de estilo o composición que la IA reproduce?  

4. **Posibles soluciones éticas**  

Para evitar que el arte con IA se perciba como éticamente inválido, se proponen marcos de acción:  

**Transparencia en el proceso**:  

  – Revelar qué herramientas de IA se usaron y, si es posible, qué datasets se emplearon (algo que hoy rara vez ocurre).  

 **Compensación a artistas originales**:  

  – Plataformas como Adobe Firefly entrenan sus modelos solo con imágenes de dominio público o licenciadas, y ofrecen regalías a los creadores cuyos trabajos se usan.  

– **Reconocimiento dual**:  

  – Atribuir la autoría tanto al humano (por la idea y dirección) como a la IA (como herramienta), similar a cómo se acredita a un colaborador técnico en el cine.

5. **El arte como fenómeno contextual**  

El valor ético de una obra no depende solo de su origen técnico, sino de su contexto cultural y su propósito:  

– Si una obra generada con IA se usa para **criticar la propia tecnología** (ejemplo: el artista Mario Klingemann explora los sesgos de la IA), su «validez ética» se refuerza, porque hay una intención conceptual clara.  

– En cambio, si se usa para **imitar estilos protegidos con fines comerciales** (ejemplo: vender pósters «al estilo de Van Gogh» sin ningún añadido creativo), la ética se desdibuja. 

Carlos Sangiovanni. ¿Invalida éticamente el proceso?  

DeepSeek. **No necesariamente**, pero depende de tres factores clave:  

1. **Intención**: ¿El creador humano aporta una visión única o se limita a explotar la IA para replicar estilos existentes?  

2. **Atribución**: ¿Se reconoce el papel de la IA y de los artistas cuyos datos se usaron?  

3. **Impacto**: ¿La obra contribuye a la cultura con algo nuevo o refuerza dinámicas extractivas?  

La ética aquí no es binaria (válido/inválido), sino un espectro que exige diálogo continuo. Mientras algunos ven la IA como una amenaza a la autenticidad, otros la defienden como una evolución natural del arte, comparable a la fotografía en el siglo XIX. Lo crucial es que, como sociedad, definamos límites que protejan a los creadores sin ahogar la innovación. ¿Tu qué opinas.  

Carlos Sangiovanni. Mar y basura de todos los días (Arte generado con IA)

Carlos Sangiovanni. Como creador visual, siempre he defendido el uso de los medios tecnológicos  puestos al alcance de los artistas, que puedan potenciar el proceso creativo para el logro de una obra artística que trascienda. Y veo la IA como una nueva herramienta puesta a su disposición para ser usada, tratando siempre de que el resultado obtenido, que puede ser una suma de datas preexistentes, de como resultado una obra auténtica no cuestionable. Pero cierta duda persiste en mi, cuando pienso que esa nueva creación originada, pueda ser replicada por otro artista, en un momento que la IA haga uso de los parámetros que le dieron en un principio esa originalidad. Que piensas sobre esta posibilidad?

DeepSeek. Tu reflexión captura un dilema central en la era de la IA: ¨la tensión entre la autenticidad, la originalidad técnica y la posibilidad de replicación masiva de estilos o fórmulas creativas¨. Como artista que integra tecnología en tu proceso, es natural que esta inquietud surja, especialmente cuando la herramienta que usas (IA) opera, en parte, a través de parámetros cuantificables y datasets compartidos. Aquí abordo tu preocupación desde varios ángulos:

 1. **¿Es posible replicar una obra generada con IA usando los mismos parámetros?**  

Técnicamente sí, pero con matices críticos:  

– **Parámetros compartibles**: Si alguien conoce el *prompt* exacto, la semilla (*seed*), el modelo de IA utilizado y los ajustes de posproducción, podría recrear una obra visualmente similar. Sin embargo, esto no garantiza una réplica idéntica, ya que algunos modelos (como los de código abierto) pueden variar según actualizaciones o configuraciones locales.  

– **El contexto como diferenciador**: Incluso si otro artista replica los parámetros técnicos, la obra original adquiere valor por su contexto: el momento creativo, la intención detrás de ella, y su inserción en un proyecto más amplio (ejemplo: una serie temática o una instalación multisensorial). La réplica carecería de esa narrativa, a menos que se plagie deliberadamente.  

 2. **La paradoja de la «originalidad algorítmica»**  

La IA genera obras basadas en datos existentes, pero la elección humana de parámetros y la postproducción pueden dotar de singularidad al resultado. Sin embargo, surgen dos escenarios:  

**Caso 1**: Si tu estilo se vuelve reconocible y otros artistas usan prompts similares para emularlo, podrías enfrentar una **homogenización de tu voz artística**. Esto ya ocurre en ámbitos tradicionales (por ejemplo, seguidores de Van Gogh pintando «como él»), pero la IA acelera el proceso.  

**Caso 2**: Si logras desarrollar un **método híbrido** (IA + técnicas manuales o digitales únicas), la replicación se vuelve más difícil. Por ejemplo, si combinas salidas de IA con pintura física o animación 3D, la obra trasciende lo puramente algorítmico.  

 3. ¨ Estrategias para proteger la autenticidad en un mundo de IA¨  

Como creador, puedes minimizar el riesgo de replicación no deseada y reforzar la autenticidad de tu obra:  

  • ¨ Documenta tu proceso creativo ¨: Comparte públicamente bocetos, iteraciones descartadas, o reflexiones detrás de cada obra. Esto construye una narrativa que nadie puede replicar, incluso si copian la imagen final.  
  • – ¨ Hibridación técnica¨: Mezcla la IA con métodos no digitales (pinceladas manuales, collage físico, intervención escultórica). La materialidad única de la obra dificulta su reproducción exacta.  

–  ¨ Firma estilística consciente¨: Desarrolla un estilo que combine múltiples herramientas (no solo IA) y temáticas recurrentes vinculadas a tu visión personal. La IA puede imitar elementos, pero no la coherencia de un corpus artístico con propósito.  

-¨Metadatos y trazabilidad¨: Usa tecnologías como NFTs o blockchain para registrar la autoría y el proceso de creación, aunque esto no impida réplicas, sí establece un historial verificable.  

 4. ¨La IA como espejo de la cultura: ¿originalidad o evolución?¨

Históricamente, el arte siempre ha sido influenciado, reinterpretado y, en ocasiones, plagiado. La IA no inventa este problema, pero lo lleva a una escala sin precedentes. Sin embargo, hay una diferencia crucial:  

¨ En el arte tradicional ¨, la imitación requiere habilidad técnica y tiempo; en la IA, es instantánea. Esto democratiza la creación pero también desdibuja fronteras entre inspiración y apropiación.  

– ¨ Tu rol como artista ¨ no es solo «crear algo único», sino también dotar de significado a lo que produces. Incluso si alguien replica parámetros técnicos, no podrá replicar tu perspectiva filosófica, tu biografía o el diálogo que estableces con tu audiencia.  

 5. Perspectiva filosófica: ¿Qué hace «auténtica» a una obra?**  

La autenticidad no reside solo en la técnica o la novedad, sino en la **intencionalidad humana**. Por ejemplo:  

  • Si usas IA para explorar un tema personal (como la migración o la identidad), la obra será auténtica porque surge de tu experiencia, aunque la herramienta sea compartida. 
  • Si otro artista replica tus parámetros para abordar un tema distinto, la obra resultante pertenecerá a un contexto diferente, aunque visualmente se asemeje.  

 6. ¨ El futuro: ¿Colaboración o competición?¨

Es probable que surjan comunidades donde los artistas compartan prompts o técnicas de IA, similar a cómo hoy se comparten tutoriales de Photoshop o brushes de Procreate. Esto no invalida tu obra, sino que la inserta en un ecosistema de creación colectiva. La clave está en:  

 ¨Reclamar autoría conceptual¨. Ser claro en que tu aporte no es solo el prompt, sino la visión global (curar la obra, integrarla en un proyecto mayor, etc.).  

 ´Abrazar la evolución¨. Así como los fotógrafos no temieron a los filtros de Instagram, los artistas de IA pueden liderar la exploración de nuevos lenguajes visuales, donde la replicación sea parte del juego, no una amenaza.  

 Conclusión: **La réplica es posible, pero la autenticidad es irremplazable**  

Sí, alguien podría usar parámetros similares a los tuyos para generar obras parecidas, pero eso no diluirá el valor de tu trabajo si este está arraigado en una voz propia y una intención genuina. La IA es un pincel más en la paleta del arte, no el sustituto del artista. Como bien señalas, la trascendencia de una obra no depende solo de su técnica, sino de su capacidad para conectar con lo humano, algo que ningún algoritmo puede simular por completo. 

¿Mi consejo? Sigue explorando, hibridando y documentando tu proceso. La duda que sientes es, en el fondo, la misma que ha impulsado el arte durante siglos: el deseo de crear algo que, aunque efímero o replicable, lleve tu sello indeleble. 🎨✨

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